Catar es comparar y contrastar. Cuando pruebas dos o tres cafés, puedes compararlos no sólo en términos de tu preferencia, sino también en términos de aroma, acidez, cuerpo y sabor. Aquí te decimos como:
El aroma da la primera pista de cómo sabe el café. Mucho de lo que saboreamos depende de lo que olemos; por eso el café puede oler sabroso y saber aún mejor.
Según los expertos, la acidez del café es la propiedad estimulante y limpiadora del paladar, característica esencial de todos los cafés de calidad y que varía entre muy bajo y alto. Piensa en el agua simple y el agua mineral y tendrás la idea.
El cuerpo va de ligero a completo. Un café con cuerpo ligero se siente suave a la lengua y su sabor no es duradero en la boca. En contraste, un café de cuerpo completo es más pesado en la lengua y su sabor permanecerá en la boca por un tiempo.
El sabor es la combinación de aroma, acidez y cuerpo. ¿Qué es lo que te recuerda el sabor del café? Cítricos, chocolate, vainilla son algunos de los sabores que podrías sentir en el café. Algunos sabores son muy directos y otros más sútiles.